Acciones Reconciliadoras

Empresas que han incorporado a personas que dejaron las armas cuentan cómo les va con ellos

El Club El Nogal lanzará un programa que será coordinado por la Fundación el Nogal en alianza con la ACR para que los empresarios fortalezcan la ruta de la reintegración que se prevé crecerá con la desmovilización que surja de los acuerdos con las guerrillas.


María Rodríguez Vallejo
Sicóloga Universidad de Los Andes
Especial para Reconciliación Colombia

24 de noviembre de 2015

En el marco de los diálogos de La Habana y el posible acuerdo de paz de marzo de 2016, la sociedad civil ha empezado a reflexionar y pensar cada vez más en la paz y en la reconciliación. Por los escenarios que discuten el tema, parecería cada vez más evidente que todos podemos apoyar al proceso mediante pequeñas acciones que sean el motor de una gran causa.

Este martes por ejemplo se realizó un evento en el Club El Nogal que buscaba cumplir con este fin. La ‘Apuesta Empresarial por la Reconciliación’ se propuso explicar a la sociedad empresarial el proceso de la reintegración y, de esta manera, incentivar a los empresarios a involucrarse en el proceso de reintegración.
Joshua Mitrotti, director de la Agencia Colombiana para la Reintegración -ACR-, explicó el proceso que ha tenido la reintegración en Colombia hasta llegar a hoy, con 32.000 reintegrados. El 96 por ciento de estos –dijo el portavoz gubernamental- dice ser mucho más feliz ahora.

Mitrotti comenta que el proceso mediante el cual una persona que ha decidido dejar las armas puede reincorporarse a la sociedad va más allá de la ayuda económica y se esfuerza en establecer una ruta de trabajo “desde el componente humano para darles a ellos las habilidades necesarias con el fin de que superen las barreras que ellos tengan”. En el proceso se establecen cuatro elementos sustanciales para permitir una reintegración de manera positiva. En primer lugar, está la superación de vulnerabilidad y el ejercicio autónomo de la ciudadanía. En segundo lugar, se establecen recursos económicos propios para los reintegrados. En tercer lugar, se busca una equidad de oportunidades con el ciudadano común. Por último, está el componente territorial: se establece desde y para el territorio.

A pesar de esta ruta gubernamental, todavía existen unos factores que no permiten a  las personas terminar su proceso de reintegración. La sociedad debe entender que también está en sus manos ayudar a construir paz y a construir una comunidad estable. Hacer esta reflexión con el empresariado colombiano era el propósito del espacio de este martes.

Se habló en este escenario de la necesidad de trabajar por desestigmatizar a las personas y entender que es posible aprender de las lecciones de la vida. Ciro y Ederlidia, dos personas que dejaron las armas y se reintegraron a la sociedad, son una clara imagen de lo que ocurre con los seres humanos cuando se les brinda una segunda oportunidad.  En sus testimonios dicen haber llegado a los grupos armados por ignorancia y por la falta de oportunidad, entre otros factores. Aunque hoy en día han podido salir adelante, conformar sus microempresas y ayudar a otros. “La adaptación fue muy difícil porque piensan que todos los que estuvimos allá somos malos” –comentan y agregan: “si nos portamos bien, nos van a querer y así nos va a ir bien”. 

La reflexión que hace el padre Leonel de Narváez, director de la Fundación para la Reconciliación, encargado de la charla motivacional de este espacio al que acudieron empresarios nacionales, es que “la mayoría de la criminalidad se da por equivocación”.  Fundamenta que los colombianos debemos perdonar para así poder trabajar en la paz que tanto se desea, y recalca que debemos entender que  “el perdón no cambia el pasado, pero si alivia el futuro”.

Tomando esta frase como guía, cuatro empresarios, quienes trabajan con reintegrados: Alejandro Escallón, Mónica de Greiff, Sylvia Escovar y Eduardo Villar cuentan sus experiencias laborales e invitan a todos los empresarios presentes a que se unan a la acción y a que mediante la tolerancia, el respeto y el perdón construyan cada día una mejor sociedad donde independientemente del proceso de paz se pueda crear una mejor sociedad.

En un comunicado emitido por el Club, este informa que lanzará su programa el ‘Club El Nogal y la Reintegración’, que será coordinado por la Fundación el Nogal en alianza con la ACR para que los empresarios fortalezcan este proceso, que se prevé crecerá con la desmovilización que surja de acuerdos con las guerrillas.

Según el Presidente del Club El Nogal Luis Fernando López “la creación de este programa tiene como objetivo principal “crear un espacio en el que los empresarios encuentren la forma para realizar su aporte, pues en muchas ocasiones uno quiere ayudar pero no sabe cómo hacerlo, así que al ser un Club empresarial tenemos el compromiso de liderar estas acciones y también aportar al futuro de nuestro país”.

Este programa, creado en alianza con la ACR, le permitirá a los empresarios realizar aportes en donación de conocimiento, empleabilidad o en aportes de dinero a reinsertados que ya han surtido un proceso con acompañamiento del Estado y que se han capacitado para iniciar su vida laboral en un negocio propio o para la búsqueda de un empleo, según la comunicación oficial.

Este evento se llevó a cabo en el Gran Salón del Club El Nogal, con la participación Sandra Neira, presidente del Consejo de Dirección  de la Fundación El Nogal; el presidente del Club El Nogal, Luis Fernando López; Joshua Mitrotti, director de la ACR; el padre Leonel Narváez, presidente de Fundación para la Reconciliación; Alejandro Escallón, presidente de FIDES; Mónica de Greiff, directora de la Cámara de Comercio de Bogotá; Eduardo Villar, presidente de la Fundación Social, y Sylvia Escovar, presidente de Terpel. Fue organizado por la Fundación el Nogal, el Club El Nogal y apoyado por la Agencia Colombiana para la Reintegración –ACR-.