Las dos caras de la inclusión social y financiera en el posconflicto

Mientras los empresarios se enfocan en lo que le costará al país la desmovilización de la tropa de las Farc, el Gobierno Nacional -en cabeza del ministro del posconflicto, Rafael Pardo- advierte que se trata de incluir a las poblaciones afectadas por el conflicto y marginadas del desarrollo.

3 de diciembre de 2015
Foto: Archivo Semana.


El ministro Rafael Pardo lo dijo de una forma sencilla: se trata de dejar pintar a una Colombia roja, otra amarilla y otra del color de Bogotá para trazar una que sea de un solo color. Y esto se logrará si la Colombia que no ha sufrido el conflicto armado, entiende la dimensión del reto y actúa en consecuencia. Es decir, si toma medidas que incluyan en la senda del desarrollo a ese país informal, desbancarizado, desasegurado y rural, en su gran mayoría.

Se trató de una breve y suscitan intervención del recién nombrado Ministro del Posconflicto, quien fue uno de los tres conferencistas invitados al llamado ‘Encuentro anual de pensadores 2015-2016 Colombia Positiva’ organizado por la aseguradora Positiva, empresa de economía mixta.

El auditorio que lo escuchaba era selecto: un grupo representativo de empresarios –muchos de los 100 empresarios citados eran mujeres- que de una u otra forma han tenido algún tipo de relación con esta compañía de seguros que se ha especializado en la educación financiera de sectores vulnerables.

“El programa de acción en posconflicto que dirijo tiene dos retos referido a cuánto vale, a quién corresponde y a quiénes obligan los acuerdos de La Habana; otro distinto pero que también hay que enfrentar es cómo asegurarse de que Colombia no vuelva a un conflicto armado”, explicó Pardo al auditorio, que lo escuchaba atento buscando entender cuál es el papel del empresariado colombiano en la etapa que se avecina, el que se prevé será a partir de marzo de 2016.

“No solo es desmovilizar a un grupo de gente, sino incluir a sectores importantes de población, incluso a regiones enteras de Colombia que han estado por fuera del desarrollo”, siguió explicando y agregó: “Posconflicto es construir la paz en el país”.

Durante las tres intervenciones quedó en el ambiente el altísimo grado de informalidad, exclusión y marginalidad en la que vive buena parte de la población colombiana, principalmente la rural. Los pobladores del campo no tienen formalizado título de propiedad, lo que de hecho los excluye de los créditos bancarios, incluso el que ofrece en condiciones especiales el Banco Agrario. Los certificados de propiedad no alcanzan el 30 por ciento. Es decir, el 70 por ciento está por fuera del crédito. Y un número marginal cuenta con seguridad social, incluso en un renglón de la economía muy formal como es el cafetero. En el campo, menos de un millón de personas tiene seguridad social.

Sergio Clavijo, de la ANIF, les dijo a quienes participaban de este espacio que puede constatarse en cifras que “el desescalamiento ha sido positivo”, pero advirtió que esto no puede traducirse en cuentas alegres. Es decir, en señalar que entonces Colombia crecerá sin conflicto a un ocho por ciento. Su proyección señala que entre 2020 y 2025 el país crecerá 5.5 por ciento anual, pues temas como los precios del petróleo y carbón afectarán el crecimiento de la economía nacional. Animó al Gobierno a cuidarse en el porcentaje que subirá el salario mínimo en el 2016, dado que si viene gente de la guerra, es previsible que el desempleo tienda a subir, por lo que los empresarios pueden ayudar empleando a más gente, mientras el salario mínimo pueda ser controlado.

El viceministro técnico del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Andrés Escobar, dijo por su parte, que en el posconflicto sí “hay necesidad de que el sistema financiero llegue a zonas de conflicto” y que el Gobierno debe esforzarse en brindar educación financiera a las regiones que están saliendo de la guerra.

Según comentó el presidente de Positiva, Álvaro Vélez Millán, el 80 por ciento de trabajadores con capacidad menor a dos salarios mínimos está afiliado a esta compañía de seguros. “Nos enorgullece también ser la aseguradora líder en educación financiera, puesto que capacitar a la sociedad es un punto clave para la inclusión”, dijo.

Los organizadores comentaron que quiere seguir haciendo “estos encuentros en el que representantes del Gobierno y de la economía  nacional debaten lo que significa un cambio no sólo en la conciencia de los dirigentes, sino en el plan de ejecución que llevará a la sociedad colombiana a considerar la inclusión y la reconciliación como principales herramientas para terminar con el conflicto y alcanzar la paz”.