Acciones Reconciliadoras

“Hoy reivindicamos nuestra dignidad”: Víctimas

10 de las 60 víctimas que estuvieron en La Habana fueron testigos de primera mano de la firma del acuerdo sobre el punto de víctimas, el más importante que las partes han alcanzado hasta ahora.

15 de diciembre de 2015

Durante un año y medio el Gobierno y las Farc estuvieron discutiendo los mecanismos para reparar a las víctimas y para garantizarles su derecho a la verdad, la justicia y la no repetición.

A pesar de los altibajos y de momentos críticos, este martes las delegaciones firmaron por fin el acuerdo definitivo que cierra ese punto, el más importante y complejo de toda la agenda de negociación.

Un punto en el que las víctimas jugaron un papel que no habían jugado en ninguna de las negociaciones de paz que se han adelantado en Colombia. No sólo porque se realizaron cuatro foros en todo el país para recibir sus opiniones y sugerencias, sino porque 60 de ellas pudieron viajar a La Habana y se reunieron con las delegaciones del Gobierno y las Farc.

Por eso 10 de esas 60 víctimas estuvieron presentes en el anuncio del acuerdo, que se realizó en el Centro de Convenciones de La Habana. Débora Barros, el teniente general (r) Luis Herlindo Mendieta, Alan Jara, Marisol Garzón, Yanette Bautista,  Jineth Bedoya, Luz Marina Bernal, Wilfredo Landa, Alfonso Mora, Licinia Collazos y Piedad Córdoba fueron testigos de primera mano de la firma del documento.

“Sabemos que nuestro papel va más allá de ser un grupo de personas marcadas por la violencia, somos protagonistas sociales de un nuevo país”, dijo Jineth Bedoya, quien tomó la palabra luego de que Rodolfo Benítez leyera los aspectos generales del nuevo acuerdo alcanzado en La Habana.

Y aunque aclaró que las víctimas no conocían aún el documento completo, dijo que el grupo se convertirá en veedor del estricto cumplimiento de los acuerdos. “Nuestro respaldo al proceso de paz no significa que renunciemos a la justicia, a la reparación y sobre todo a la verdad”, agregó.

Un trabajo a largo plazo

Y es que según pudo establecer Reconciliación Colombia, las  víctimas que fueron a La Habana se han seguido reuniendo periódicamente –cada 15 días– en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el apoyo de esa entidad, la Conferencia Episcopal y la Universidad Nacional.

A dichas reuniones asisten entre 5 y 10 personas que acordaron hacer pedagogía sobre la paz y que solicitaron apoyo para viajar a las regiones a reunirse con otras víctimas. De hecho, varias de ellas han viajado a Antioquia, Arauca y Norte de Santander con el apoyo de las Naciones Unidas y se han reunido con varias organizaciones de víctimas del conflicto.

Lo que aspira el grupo es a impulsar en las regiones la construcción de paz y a representar a las víctimas del conflicto.

“Así como hemos dejado nuestro dolor sobre la Mesa de Diálogos en cada visita de las cinco delegaciones, hoy reivindicamos nuestra dignidad y nuestra exigencia de que los acuerdos sean fieles a los reclamos de todas las víctimas”, dijo Jineth.

Ella también denunció las amenazas de muerte que han recibido varias de las víctimas que fueron a La Habana  y que, hasta ahora, no han sido investigadas por las autoridades. “Este debería ser el mayor ejemplo de garantías de no repetición”, dijo.

Para las Naciones Unidas La participación de víctimas en la ceremonia de hoy  “simboliza el lugar central de su participación en el proceso de diálogos, que deberá materializarse en la futura implementación de los acuerdos”.

El mensaje final de Jineth y de las víctimas fue claro hacia los negociadores:

“Estamos creyendo en ustedes y queremos que el país crea en el proceso de paz, pero si ustedes fallan, no lo harán con nosotros, lo harán con la historia de Colombia”