La palabra reconciliación, una de las más mencionadas en La Habana

Gobierno, Farc y también las Naciones Unidas echaron mano de esta palabra durante el anuncio del acuerdo sobre el sistema integral de verdad, justicia y reparación para decirles a los colombianos que lo que se logró es trascendental. Veamos por qué.

15 de diciembre de 2015
Foto: Comunicaciones Paz Gobierno


Si hay una palabra que ha ganado consenso entre el Gobierno y las Farc es la de la “reconciliación”. Los portavoces de ambas partes recurren a esta expresión para animar a los colombianos a respaldar uno de los escenarios más importantes que hoy hay de cara a la reconciliación nacional: las conversaciones de La Habana.

Al dar a conocer el acuerdo sobre el sistema integral de verdad, justicia y reparación, el representante del Gobierno en la negociación con las Farc, Humberto de la Calle Lombana, dijo que la reconciliación será posible en la medida en la que el país reconozca a las víctimas, y construya un mejor futuro sobre la base de la justicia social, el respeto y la tolerancia. Y agregó que la reconciliación traerá confianza en la medida en que haya establecimiento de responsabilidades.

Mientras tanto, su contraparte en la mesa de negociaciones, el jefe guerrillero ‘Iván Márquez’ uso la palabra reconciliación para señalar que está significará la normalización de la vida política y jurídica colombiana alrededor del compromiso del “nunca más”.

Es decir, del nunca más el país vuelva a recurrir a la violencia, a la persecución política, y a toda suerte de violaciones a los derechos humanos sea con el ánimo de mantener los privilegios o con el ánimo de combatirlos.

De la Calle agregó que “la puerta abierta para la reconciliación” también está en que las sentencias que se profieran en el Tribunal para la Paz no podrán ser modificadas para que “haya seguridad jurídica definitiva para todos los actores, combatientes y no combatientes” y agregó: “Es la garantía auténtica del fin del conflicto”.

El sistema integral logrado ayer entre Gobierno y Farc permite una combinación de mecanismos judiciales y extrajudiciales y que ayuda a reconstruir la confianza entre los colombianos porque contempla tratamiento diferenciado de territorios y poblaciones (niños, mujeres, colectivos más vulnerables y más afectados por el conflicto), además de la seguridad jurídica mencionada por el portavoz oficial.

Al felicitar a las partes por el acuerdo logrado, el Sistema de las Naciones Unidas envío un comunicado en el que une el reconocimiento de las víctimas y el reconocimiento de responsabilidades en la conducción y desarrollo del conflicto armado a un futuro reconciliado.

La ONU resalta “el compromiso de las partes de que todos quienes cometieron crímenes de guerra, incluyendo graves crímenes y violaciones a los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad o genocidio en el marco del conflicto armado, pasarán por un proceso judicial, harán aportes sustanciales a la verdad y la reparación y recibirán una sanción que contribuya a restaurar los derechos afectados por ellos” y –a renglón seguido- comenta que confían en que los mecanismos del Sistema Integral acordados conlleven al reconocimiento pleno de responsabilidades por parte de todos quienes han participado, directa o indirectamente en el conflicto armado y en los graves crímenes que se han cometido en el contexto del mismo. Este reconocimiento es un paso indispensable hacia la reconciliación y la construcción de la paz”.

Así, poco a poco Colombia va dándole contenido a la palabra reconciliación y asocia que la construcción de confianza y convivencia pasan por temas de fondo que Colombia debe encarar teniendo como oportunidad que la violencia asociada con el conflicto armado está a punto de terminar.