Los mejores mandatarios locales en materia de reconciliación

Colombia Líder y Reconciliación Colombia premiaron a los salientes alcaldes y gobernadores que más aportaron con su labor a la reconciliación de los colombianos.

Diciembre 16 de 2015
Foto: Colombia Líder

Para otorgar el galardón se tienen en cuenta temas como la atención y reparación a las víctimas, el impulso de proyectos de desminado humanitario, retorno, construcción de memoria y restitución de tierras, así como un desarrollo más incluyente, con mayor equidad, con enfoque de género y respeto a las minorías étnicas.

Estos mandatarios son un ejemplo para los nuevos alcaldes y gobernadores que en sus planes de desarrollo y en el desempeño de sus funciones deberán contribuir a que la implementación de los acuerdos de paz que se firmen en La Habana se traduzcan en una verdadera reconciliación.

Como lo destacaron varios de los líderes que participaron en los encuentros de Reconciliación Colombia, la paz se construirá en los territorios, porque es en los departamentos y municipios en donde deberán aplicarse reformas para lograr una sociedad más equitativa e incluyente.

Colombia Líder y Reconciliación Colombia destacaron los logros de cinco alcaldes y un gobernador en la entrega del premio a los mejores Alcaldes y Gobernadores en materia de reconciliación, que se llevó a cabo el 2 de diciembre.

Estos fueron los ganadores:

 

Yuri Neil Diaz, Alcalde de Tota (Boyacá).
Ganador en la categoría de municipios de menos de 10 mil habitantes

Su plan de desarrollo ‘Para servirle a mi gente’ impulsó políticas orientadas a la construcción de tejido social que incluye a toda la población, desde los niños, niñas, jóvenes y adolescentes hasta los adultos mayores.

Estos últimos, por ejemplo, se benefician de un programa que incluye subsidios para 540 personas, complemento nutricional y actividades acompañadas por personal especializado. Los niños con habilidades especiales también reciben el apoyo de sicoterapeutas, sicologos y fonoaudiólogos para su mejor desarrollo.

Al recibir el premio, el Alcalde de Tota destacó que la reconciliación no solo es necesaria en municipios que han sufrido el conflicto, sino en otros en los que, como en el suyo, es necesaria la recuperación de la confianza.

 
María Patricia Giraldo, Alcaldesa de San Carlos (Antioquia).
Ganadora en la categoría de municipios entre 10 mil y 20 mil habitantes 

Este municipio antioqueño ha sido ejemplo en la atención y reparación a las víctimas. Fue pionero en procesos de retorno en el país (más de 14.500 personas desplazadas han vuelto al municipio), el primero en ser declarado libre de sospecha de minas (más de 600 desactivadas), el primero en ser avalado en restitución de tierras y el primero en formular su plan de reparación colectiva.

Al  recibir el premio, la Alcaldesa de San Carlos, dejó un mensaje a los nuevos alcaldes y gobernadores del país: “Sí es posible construir la paz desde los territorios, con unas acciones importantes en el tema de seguridad, una seguridad cercana a la ciudadana, donde se genere confianza entre la fuerza pública y las instituciones. También con inclusión social en los diferentes sectores, con participación de la ciudadanía y apoyo a nuestras víctimas”.

 
Óscar Mario García, Alcalde de Amalfi (Antioquia)
Ganador en la categoría de municipios entre 20 mil y 100 mil habitantes
 
Su proyecto para trabajar por un mejor Amalfi lo definió con la fórmula: ‘afecto + respeto = oportunidades’.

Con esta fórmula resume varios programas encaminados a la reconciliación, a brindar garantía de no repetición y a realizar acciones de construcción de memoria histórica.

“Yo pienso que es fundamental la recuperación de la confianza y la credibilidad. Es indiscutible que a nosotros los políticos la gente no nos quiere mucho, pero con la apuesta de ‘afecto + respeto = oportunidades’ creo que recuperamos esa confianza, esa credibilidad”, dijo García tras recibir el premio.

“Para llegar a la paz y la reconciliación tenemos que trabajar, mirar a los ojos con afecto, dar un abrazo con todo el alma y así sea llorando, perdonar, perdonar sin olvidar”, agregó.
 
José Nadin Arabia, Alcalde de Caucasia (Antioquia).
Ganador en la categoría de municipios de más de 100 mil habitantes 
 
El bajo Cauca antioqueño, región a la que pertenece este municipio, fue duramente afectada por el conflicto y se convirtió tanto expulsora como receptora de desplazados.

El Alcalde Arabia impulso desde su Administración el plan de desarrollo ‘Para volver al progreso’ orientado a restablecer la tolerancia y la convivencia ciudadana para sentar las bases de la paz territorial.

Esta labor se ha traducido en programas de apoyo sicosocial a las víctimas, vivienda para la población retornada y seguridad alimentaria con asociaciones campesinas.

Así mismo, ha trabajado con entidades del orden nacional, como la Unidad para las Víctimas, en el montaje del Centro Regional de Atención a las Víctimas, y la Agencia Colombia para la Reintegración, en la prevención del reclutamiento forzado.

Tras recibir el premio, el Alcalde destacó con orgullo que hoy en día su municipio se caracteriza por haber pasado de la violencia a la tranquilidad.

 
Rodrigo Guerrero, Cali (Valle).
Ganador en la categoría de ciudades capitales 
 
Hace alrededor de 15 años, Rodrigo Guerrero fue el fundador de Vallenpaz, una organización que se ha convertido en ejemplo para todo el país en la promoción del desarrollo agrícola.

Como Alcalde, tomó como su prioridad construir hoy la Cali del mañana y desarrollar una estrategia de epidemiología de la violencia, que consistió en definir las acciones y lugares en donde se debía focalizar la intervención.

Así mismo, ha sido una de sus preocupaciones fundamentales que la administración ofrezca un trato en condiciones de dignidad tanto a víctimas como a desmovilizados y cumplirle no solo a ellos sino a toda la población en generar, para que recupere la confianza en el Estado.

Guerrero recordó al recibir el premio que “la paz se pacta a nivel nacional, pero se hace una realidad a nivel territorial”.


 
Alan Jara, Gobernador del Meta.
Ganador en la categoría de departamentos
 
Secuestrado por las Farc en 2001 y en poder de esa organización durante casi ocho años, Jara se ha convertido en un símbolo para el país de que es posible lograr la paz y la reconciliación y de que las víctimas tienen mucho que aportar a ese propósito.

Ha recibido múltiples reconocimientos por su destacada labor, entre ellos el Premio Nacional de Paz 2014, en la categoría Liderazgo por la Paz.

Como Gobernador del Meta, ha dado a las víctimas de su departamento la relevancia que se merecen.

Transformó la Consejería de Paz del Departamento en la Secretaría de Víctimas, Derechos Humanos y Construcción de Paz y gestionó la creación del Centro de Atención Integral a Víctimas en Villavicencio y Granada con lo cual esta población ha recibido la atención integral que requiere.

“Sin duda hay un gran reto y es que la posibilidad de la paz está más cerca que nunca, pero hay que trabajar por ella. Una sociedad polarizada difícilmente va a construir paz. Se necesita hacer mucha pedagogía, se necesita que entendamos que esa no es responsabilidad exclusiva de quienes están sentados en la mesa de La Habana, sino que es una responsabilidad de todo el país. Y quienes estarán a partir del primero al frente de los municipios y los departamentos y los territorios conocen las particularidades del territorio y se convierten en ese puente entre la sociedad entera y el Gobierno para poder construir juntos ese sueño de la paz”, explicó Jara tras recibir su premio.