Cemex promueve iniciativa de autoconstrucción solidaria

A través de la elaboración de bloques de concreto que las mismas familias beneficiaras producen y usan para mejorar y/o construir sus propias viviendas, el programa ‘Bloqueras Solidarias’, de CEMEX, involucra directamente a las comunidades con su desarrollo, brinda autoempleo a decenas de familias y facilita el acceso a tecnología, capacitación y materia prima y, al mismo tiempo, promueve lazos de confianza entre vecinos.

En efecto, en las labores de mejoramiento de vivienda, las familias se unen y se ayudan para obtener el mejor de los resultados con lo que bloque a bloque se promueven espacios que construyen relaciones de confianza y solidaridad entre personas que no se relacionaban antes del proyecto, ni se preocupaban por un bienestar colectivo.

El resultado es evidente. Las viviendas usadas son mejoradas y se construyen viviendas nuevas, en ambos casos para familias en situación de pobreza extrema, las que generalmente viven en un solo espacio habitacional, con pisos de tierra y paredes de polisombra, bareque, cartón, latas y otros materiales de condiciones precarias. 

Esta tarea tiene impactos impresionantes. Por ejemplo, al dividir y delimitar espacios dentro de las viviendas se logran prevenir violencias intrafamiliares y sexuales, pues se confirman roles en la familia. Igualmente, el hecho de cambiar pisos de tierra por cemento, hace que las condiciones de salubridad mejoren para todos los miembros de la familia.

En una primera fase, la iniciativa consolida aliados y distribuye roles y responsabilidades. Luego, selecciona a las familias beneficiarias e identifica las necesidades para iniciar la adecuación física y la instalación de las maquinarias. En una tercera fase, capacita a las familias en seguridad industrial, en fabricación y producción de bloques, labores que desarrollan totalmente asistidos. En una cuarta fase, el proyecto realiza la comercialización del 50 por ciento del total de la producción de bloques con el fin de adquirir los materiales de construcción necesarios. En una quinta fase, la iniciativa hace llegar de forma eficiente y transparente el material que falta para terminar el trabajo planeado a través de un mecanismo que denominan Construapoyo; este se vale de una tarjeta con fondos para ser usada en una ferretería o distribuidor de materiales de construcción cercana al proyecto y cliente de Cemex.

En una última fase, se hace seguimiento para que el proceso de mejoramiento o construcción de la vivienda se concrete atendiendo la necesidad de cada familia y los recursos destinados para este fin. Como funciona a través de la autoconstrucción, Cemex se apoya en profesionales e instituciones educativas que permitan a sus estudiantes de arquitectura e ingeniería civil de último semestre asistir y guiar a la familia que construye su vivienda.

Hasta el momento el proyecto se ha realizado en Alvarado, Guamo, Payandé y San Luis, en Tolima; Los Patios, en Norte de Santander; Tebaida y Armenia, en Quindío; Apulo y Anapoima, en Cundinamarca; Clemencia, en Bolívar; Barranquilla, en Atlántico; Ovejas, Sucre.

A hoy, han participado de esta iniciativa 9 alcaldías municipales, la Gobernación del Quindío, las agencias presidenciales de Cooperación Internacional –APC- y de Superación de la Pobreza Extrema –ANSPE-, el Departamento de la Prosperidad Social –DPS-, la Unidad de Víctimas, las fundaciones Lazos de Calandaima, Julio Mario Santo Domingo, Catalina Muñoz, la Universidad Gran Colombia (sede Armenia), el SENA, la Sociedad de Ingenieros del Quindío, el Banco Interamericano de Desarrollo –BID- y Asociación Nacional de Industriales –Andi- (con el proyecto de encadenamientos productivos).

1.038 familias ubicadas en zonas rurales y afectadas por la pobreza extrema han logrado mejorar y construir sus viviendas con este programa entre 2008 y 2015 (825 mejoramientos de vivienda y 213 viviendas nuevas). La inversión total ha sido de $3.182.059.171. La expectativa para 2016 es que 350 familias en situación de pobreza extrema logren ser beneficiadas.