Acciones Reconciliadoras

Alpina, innovación social para la competitividad y productividad del sector agrícola

Consiente del importante papel que juega la empresa privada en la reconstrucción del tejido social  en los territorios, en el año 2007 Alpina llegó a Nariño un departamento que ha sufrido de cerca las consecuencias de la violencia, con el propósito de aportar herramientas y generar capacidades para promover el desarrollo de la región a través del incremento de la productividad y el mejoramiento  de los hatos lecheros locales.

Alpina reconoció en Nariño un lugar con gran potencial ganadero. En consecuencia, y después de un diagnóstico de necesidades, su primer objetivo  fue fomentar la asociatividad como mecanismo  garantizar el acopio de leche en la región y así mismo  empoderar a las poblaciones vulnerables, a través de la  transferencia de tecnología y conocimiento; compró una planta lechera y trazó su línea de trabajo partiendo de las oportunidades de mejora  que identificó en la regio en relación con las prácticas de ordeño, calidad de la leche y administración del hato lechero.

Así mismo, con la intención de implementar prácticas que trascendieran el asistencialismo y luego de conocer que las familias productoras necesitaban mejorar sus capacidades y conocimiento técnico para ofrecer leche con los altos estándares de calidad  exigidos por la empresa, Alpina,  acompañada por Finagro y la Universidad Externado de Colombia, puso a disposición de los pequeños ganaderos el conocimiento que ha acumulado desde la experiencia y el saber hacer, para promover el trabajo conjunto entre productores y lograr que entre ellos se fortalecieran vínculos de colaboración  para el cuidado mutuo de las fincas y los animales, y el seguimiento de las buenas prácticas ganaderas.

A través de créditos blandos gestionados por Finagro, se promueve el establecimiento de centros de acopio y la adquisición de tanques de enfriamiento para la conservación de la leche, como requisito para garantizar su calidad.

Este proyecto innovador, además de lograr que los ganaderos vendan a la Compañía leche de muy alta calidad,  generó una importante transformación en la población, pues aumentó la productividad promedio de los productores de 25 litros al día a 60 litros diarios; incrementó el ingreso de 1.400 familias de $400.000 pesos mensuales a $1.600.000; logró la bancarización de la totalidad de ganaderos; incrementó el acceso a servicios públicos (electricidad y gas); e incrementó el acceso a crédito. Hoy, 88% de las asociaciones cuentan con certificaciones en Buenas Prácticas Ganaderas, con las que se demuestra que los hatos están libres de brucella y tuberculosis.

Recientemente, Alpina fue reconocida por el proyecto en Guachucal con el Premio Accenture a la Innovación concedido por el público en la categoría Responsabilidad Social Empresarial, afianzando su convicción de que la mejor manera de crecer junto a su cadena de valor para generar impactos positivos en la comunidad a través de la implementación de acciones que promuevan negocios inclusivos y sostenibles.

Este modelo de encadenamiento productivo, además de ser replicable en cualquier región donde haya una comunidad que dependa de actividades agropecuarias como su fuente de ingresos principal, y donde exista industria que demande estas materias primas, contribuye a la inclusión y a la reconstrucción del tejido social en territorios afectados por el conflicto por esta razón la compañía está replicando el modelo  en otros departamentos lecheros y también lo ha hecho extensivo a fruta principalmente en el departamento de Caldas.