Acciones Reconciliadoras

El compromiso de las Cajas de Compensación con el campo y la paz

Con el propósito de trabajar por una Colombia más equitativa e incluyente y convencidos  del importante papel que juegan los campesinos  en la construcción de paz en el país, desde hace dos años las Cajas de Compensación integradas en Asocajas iniciaron un riguroso trabajo para entender las oportunidades y desafíos del campo, como parte de su compromiso para asumir el reto de extender el subsidio familiar al sector rural, priorizando las zonas en conflicto.

Con más de 60 años de historia y experiencia, capacidad operativa y una alta credibilidad en sus intervenciones a nivel regional y nacional,  las Cajas de Compensación Familiar (CCF),  tienen un potencial inmenso para aportar a la construcción de un país más equitativo y una paz estable y duradera.

Reconociendo su perfil predominantemente urbano, las Cajas desarrollaron con el liderazgo de Luz Amparo Fonseca, economista, experta en ruralidad, un estudio que ha sido plasmado en el libro “El Compromiso de las Cajas de Compensación Familiar con el Campo y la Paz” cuyo prólogo fue escrito por el exministro José Antonio Ocampo, Director de la Misión para la Transformación del Campo, el cual integra el resultado de un estudio en el que luego de revisar experiencias, articular modelos, estrategias de intervención social, políticas públicas, acciones con el Gobierno tanto nacional, regional y local, así como con actores públicos y privados para integrar modelos de intervención efectivos, plantea cómo las Cajas deben orientar sus intervenciones y fortalecer su portafolios en los sectores rurales buscando que sus servicios tengan un mayor impacto en la superación de la pobreza en el campo colombiano.

En el marco de esta iniciativa las Cajas de Compensación se han propuesto ajustar los criterios de intervención, interacción y prestación de los servicios, teniendo como uno de sus puntos de referencia la promoción del tejido social y comunitario. De esta forma sus acciones se encuentran alineadas con la necesidad de empoderar a las comunidades rurales como agentes de su propio desarrollo, teniendo en cuenta a lo largo del proceso factores como por ejemplo que la vida rural se apoya y desarrolla con base en relaciones sociales diferentes y específicas, en general con sentidos de pertenencia a comunidades tradicionales y con amplias raíces históricas, regionales, de compadrazgos y familiares, por un lado; y por el otro lado el debilitamiento o destrucción del tejido social y sus organizaciones comunitarias como consecuencia de la prolongada violencia en amplias zonas rurales del país, reconociendo que es importante y extremadamente útil apoyar estas estructuras pues es la única forma sostenible de lograr inclusiones sociales y productivas de largo plazo.

Así, valiéndose de su experiencia y especialmente de su estructura descentralizada que les facilita la prestación de servicios a nivel territorial, han desarrollado metodologías innovadoras para comunidades vulnerables, contando incluso con algún nivel de presencia institucional en municipios rurales y rurales dispersos. Con presencia en casi todos los territorios, las Cajas de Compensación Familiar han construido un modelo de inclusión social que acerca a la comunidad con diferentes programas de vivienda, empleo, educación, salud, recreación y turismo en articulación con los gobiernos nacionales, locales y también con entidades descentralizadas.

Ahora en un escenario de posconflicto, podrán asumir un rol activo en la reconstrucción de tejido social y económico de quienes viven y trabajan en el  campo colombiano, contribuyendo a cerrar las brechas a partir de la implementación de las recomendaciones del enfoque de intervención rural generando mayor equidad y desarrollo social.