TEMA VÍCTIMAS LLEGA A LA HABANA EN MOMENTO CRUCIAL

Publicado 18-02-2016

En medio de advertencias, ataques terroristas y una fuerte discusión por la representación de las víctimas en la mesa, el Gobierno y las Farc empiezan un nuevo ciclo de negociaciones en La Habana. Llegaron a los temas neurálgicos.

12 de agosto de 2014
Foto: Archivo Semana


Tres meses han pasado desde que el Gobierno y las Farc anunciaron un acuerdo en la mesa de diálogo de La Habana. Desde que suscribieron un acuerdo general sobre el tema de cultivos ilícitos y narcotráfico, el 16 de mayo pasado, el tema de las víctimas y la sensibilidad que este genera no solo para ellas, sino para la opinión pública ha llevado a que apenas hoy se sienten para avanzar sobre la discusión de este punto, que sigue según el cronograma pactado.

Luego de varias reuniones para afinar los mecanismos que se utilizarán en esta parte de la negociación, y de la implementación de varios de ellos, los delegados de ambas partes iniciarán este ciclo importante si se tiene en cuenta que para el Gobierno “las víctimas están en el centro del proceso” y que para el país es importante que las Farc reconozcan su responsabilidad en el conflicto y las miles de víctimas que ha generado su accionar. Algo que, mal que bien, ya ha venido haciendo el Gobierno Nacional desde hace algún tiempo con la Ley de Víctimas y algunos actos donde el Presidente ha pedido perdón de manera pública.

Además, según anunciaron las partes en un comunicado conjunto publicado la semana pasada, desde el 22 de agosto se comenzará a negociar en paralelo el último punto de la agenda, que tiene que ver con cese al fuego, dejación de armas, incorporación a la vida civil y refrendación de los acuerdos.

Eso implica que desde este ciclo se empezarán a discutir los temas más neurálgicos del proceso que tiene que ver propiamente con los líderes y la tropa de las Farc, lo que podría acrecentar las discusiones dentro y fuera de la mesa.
 
Nuevas condiciones

Lo cierto es que entre mayo y agosto –tiempo que les tomó a las partes iniciar la discusión de fondo de este nuevo punto–, varias cosas importantes cambiaron en el país.

El Presidente Santos ganó su reelección en unas elecciones reñidas en junio y recibió el apoyo de los electores para continuar con el proceso de paz. Pero al mismo tiempo, la composición del Congreso de la República cambió y sectores que se oponen a las negociaciones de La Habana, como el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe,  obtuvieron varios escaños que les dan voz y voto.

Las Farc parecieron entender esto como un desafío y en las últimas semanas lanzaron una serie de ataques terroristas que  prendieron las alarmas en la ciudadanía, que recordó con horror épocas terribles donde el país parecía acorralado por los grupos al margen de la ley (ver artículo).

Con atentados a sitios claves para la infraestructura, el grupo guerrillero dejó sin luz por tres días a Buenaventura (Valle), creó una emergencia ambiental por derrame de crudo en el Putumayo y causó la muerte de dos menores de edad, una de tres años en Arauca y otra de dos años en Cauca.

Eso, sumado a varios petardos de bajo poder que el Eln –el otro grupo guerrillero con el que el Gobierno adelanta diálogos exploratorios– hizo estallar en Bogotá, llevó a que el Presidente Santos advirtiera que su paciencia y “la paciencia del pueblo colombiano tienen límites”.

Pero la respuesta de Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, máximo comandante del grupo guerrillero, no fue pacífica. El jefe guerrillero dijo que esta agrupación no tiene por qué arrepentirse de sus actos  y ¡calificó al presidente Santos de soberbio.

Sin embargo, el proceso de paz sobrevivió a esa andanada y en los últimos días las aguas han parecido calmarse.

La semana pasada ambas partes anunciaron que desde el 21 de agosto una comisión de 12 expertos independientes trabajará por cuatro meses para entregar un informe histórico acerca del conflicto armado, que servirá de insumo para discutir los puntos faltantes. Esta es una idea de las Farc, que el Gobierno finalmente acogió (ver artículo).

Y en un comunicado publicado el 9 de agosto, dos días después de la posesión del Presidente Santos para su segundo mandato, alias ‘Timochenko’ afirmó que ese grupo guerrillero está dispuesto a asumir las consecuencias y responderle a las víctimas (ver artículo)

Marco jurídico

Al mismo tiempo, la Corte Constitucional, ante una demanda del ex viceministro de defensa Rafael Guarín, ratificó el Marco Jurídico para la Paz, un instrumento que pretende regular, entre otras cosas, la participación de desmovilizados de grupos armados ilegales en política (ver artículo)

Pero al ratificar esta ley, que le abre las puertas a los guerrilleros desmovilizados para entrar a ejercer cargos públicos si cumplen una serie de condiciones como verdad, justicia y reparación a las víctimas, la Corte dijo que las personas que hayan cometido delitos de lesa humanidad o genocidio de manera sistemática no podrán gozar de estos beneficios (ver artículo).

Aunque las Farc han afirmado que no reconocen este marco y que es un “acto unilateral del Gobierno”, les quedará muy difícil romper estas reglas que además están acordes con lo que establecen las normas internacionales sobre la prohibición de indultos o amnistías frente a delitos atroces. Algo que podría dejar fuera del juego a guerrilleros como alias ‘Timochenko’ o Luciano Marín Arango, alias ‘Iván Márquez’.

Los negociadores del Gobierno, por su parte, podrán usar el marco como una medida sobre qué entregar a las Farc y que no. Y aunque estos últimos, muy probablemente, se opongan a que les limiten su participación en política, la decisión de la Corte Constitucional da un piso a un debate que promete ser para alquilar balcón. 
 
Las víctimas en el centro de la polémica

Por otro lado, el próximo sábado debe viajar el primer grupo de víctimas que participarán en las discusiones de la mesa y podrán hablar frente a frente con los dos equipos negociadores. La escogencia de estas 60 personas (que irán en grupos de a 12 víctimas) corre a cargo de las Naciones Unidas, la Universidad Nacional y la Iglesia Católica, y se espera que los nombres se den a conocer en los próximos días (ver artículo).

Esa selección no ha estado exenta de polémica. Algunas víctimas de las Farc, como el General Luis Mendieta, quien vivió trece años secuestrado en la selva, han dicho que no confían en el criterio de la Universidad Nacional y que temen que haya un plan para invisibilizarlos y quitarles representación frente a víctimas del paramilitarismo y del Estado. 

Aunque las organizaciones encargadas de la selección dijeron que lo que buscan es un grupo equilibrado, que refleje “a todo el universo de víctimas y de hechos victimizantes” (ver artículo), el Gobierno dijo que los militares víctimas de violaciones al derecho internacional humanitario sí podrían participar.

Eso despertó una respuesta de las Farc, donde afirman que si los miembros de la Fuerza Pública son considerados víctimas, también lo deberían ser miembros de la guerrilla encarcelados (y torturados). E incluso familiares de ‘Alfonso Cano’, quien murió luego de una operación militar del Ejército en noviembre de 2011 en Cauca.

En el toma y dame de declaraciones también ha participado activamente la opinión pública, que también se ha dividido en torno a qué víctimas merecen estar en la mesa y cuáles deben ser oídas por las partes. El Procurador afirmó que acompañará a las víctimas de las Farc y que tendrá un ojo puesto en la selección, y varios medios de comunicación entraron en la polémica con debates, donde se notó lo dividido que está el país.  Incluso varios periodistas se han atribuido la vocería de organizaciones de víctimas.

Pero esta discusión ya se había comenzado a dar desde que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Centro de Pensamiento y Seguimiento del Proceso de Paz de la Universidad Nacional, por pedido de la mesa de La Habana, organizaron los cuatro foros regionales que se desarrollaron en Villavicencio, Barrancabermeja, Barranquilla y Cali para recibir las propuestas y los comentarios de las víctimas del conflicto con el fin de sustentar la discusión del nuevo punto en la agenda.

Dieciséis organizaciones que se denominan víctimas de las Farc realizaron una reunión en el Club el Nogal para decir que no se sentían representados en los cuatro foros y pedir un tratamiento especial para las víctimas directas de la guerrilla.  Personas como Herbin Hoyos, Diana Sofía Giraldo, Sigifredo López, Clara Rojas, el General Mendieta y el subintendente de la Policía Jhon Frank Pinchao apoyaron esta propuesta (ver nota).

Y aunque la ONU logró que algunas de estas personas fueran a los encuentros, la polémica no se hizo esperar: muchos denunciaron maltratos de personas afiliadas a Marcha Patriótica o a la Unión Patriótica y se quejaron de que personas como Piedad Córdoba e Iván Cepeda participaran en estos espacios.

El tema tuvo su punto más álgido durante el último encuentro en Cali, cuando al principio de la jornada se presentaron problemas y disputas e incluso una persona, que había pertenecido a grupos neonazis, fue sacada del recinto.

Aunque al final las propias víctimas pidieron que no las polarizaran y llamaron a la unión (ver artículo), en el ambiente quedó la sensación de que están divididas y que es probable que no todas queden contentas con la elección de las 60 personas que viajarán a la Isla.

Lo cierto es que tocar los temas más neurálgicos no es fácil, y tanto en la mesa como en la opinión pública, las discusiones de fondo estarán a la orden del día. Y aunque eso pueda generar un ambiente de polarización y división, es necesario que los debates se den, para que por fin el conflicto armado llegue a su fin.

Algo que no será fácil, y que reconoció el propio alias ‘Timochenko’ en una entrevista publicada esta semana, en la que afirma que no ve probable, por tiempos, que el proceso llegué a su fin este año. De hecho afirma que “la dejación de armas y el cese bilateral al fuego no van a ser sencillos”.

Ojalá el pueblo colombiano tenga paciencia.

Cronograma 2014

Estas son algunas de las fechas a tener en cuenta:

12 de agosto: inicia la discusión del punto de víctimas.

16 de agosto: llega la primera comisión de 12 víctimas a la mesa. Las siguientes llegarán para cada ciclo de la negociación.

21 de agosto: comenzará a trabajar la Comisión Histórica del Conflicto, conformada por 12 expertos independientes que entregaran un informe que será insumo de la mesa.

22 de agosto: Se comenzará a discutir, en paralelo, otros puntos que faltan de la agenda: dejación de armas y cese bilateral al fuego.

21 de diciembre: Plazo máximo que tiene la Comisión Histórica para entregar su informe. Y aunque en el comunicado se afirma que la discusión no está sujeta al mismo, las Farc seguramente esperarán que lo entreguen para empezar a tomar decisiones en los puntos que hacen falta. 

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