Institucionales

Farc y congresistas se reúnen en La Habana

Una comisión del Congreso de la República intenta convencer a  la delegación de paz de la guerrilla en Cuba  de la conveniencia del Acto Legislativo para la Paz. Los guerrilleros insisten en la constituyente.

30 de octubre de 2015

Un grupo de  congresistas se reúne este viernes con la delegación de las Farc en La Habana (Cuba), para explicarles de qué se trata el Acto Legislativa para la Paz que cursa en este momento en el Senado.

Están Antonio Navarro y Ángela María Robledo del Partido Verde; Horacio Serpa, Harry González y Juan Fernando Velasco por el Partido Liberal; Iván Cepeda y Alirio Uribe del Polo Democrático; Roy Barreras, Carlos Edward Osorio, Berner Zambrano y Alfredo de Luque del Partido de la U; y Hernán Andrade y Juan Carlos García del Partido Conservador.

El viaje se da porque la guerrilla ha rechazado en diversas ocasiones el proyecto de reforma constitucional que estudian actualmente los congresistas, y los delegados en La Habana lo han calificado como una “acción unilateral” del Gobierno. De hecho, un día antes del viaje de la comisión del Congreso, dijeron que esta era la oportunidad para que se abriera el camino de la Asamblea Nacional Constituyente.

Ese parece ser el nuevo escollo del proceso de paz una vez superado el de la justicia transicional: a través de cuál mecanismo se van a implementar los acuerdos.

El acto legislativo que cursa en el Congreso establece que será una comisión de congresistas –lo que algunos medios han llamado el ‘mini congresito’– que estudiará los acuerdos y los aprobará o rechazará. Pero las Farc insisten en que sea una constituyente que reforme la constitución y discuta los puntos que quedaron en el tintero.

Una tercera opción es la que propuso el expresidente y hoy senador Alvaro Uribe Velez: una constituyente que, a diferencia de la que proponen las Farc,  vuelva a discutir todos los puntos acordados en La Habana. Esta, según el Centro Democrático, debería sea elegida por voto popular y estar limitada a los temas que contemplan los acuerdos.

Pero el Gobierno parece decidido a no abrir la puerta de la constituyente porque, según Humberto de la Calle, “está llena de riesgos y dificultades". Además el acto legislativo avanza a buen ritmo: este jueves la plenaria del Senado aprobó el informe para el segundo de los ocho debates necesarios para que sea una realidad.  Y el Gobierno calcula que el trámite lo finalizará en junio de 2016, después de que los acuerdos sean firmados en La Habana y refrendados por los colombianos.

Por eso, el Presidente Santos espera que los congresistas convenzan a los guerrilleros de la pertinencia del mini congresito. Como lo explico el miércoles en el Palacio de Nariño: “Ellos van con el propósito de decirles a estos señores, que han visto esto con cierta aprehensión, que estas reformas lo que hacen es acelerar la implementación de los acuerdos”.

Pero además del mini congreso, el Gobierno quiere que exista un mecanismo de refrendación –que puede ser un plebiscito– para que los colombianos digan en las urnas si aprueban los acuerdos de paz o no.

De hecho, Roy Barreras dijo esta mañana en La Habana que espera que las Farc entiendan que este mecanismo es el “más amplio, más legítimo, más democrático y más popular para garantizarles la seguridad física, política y jurídica a quienes dejan las armas”.

El problema es que, a diferencia del Gobierno, las Farc están decididas a que los acuerdos se refrenden por medio de una Asamblea Constituyente.