Institucionales

La dura respuesta del general Mora a las Farc

Por primera vez el general retirado toma la vocería del equipo negociador del Gobierno en La Habana para desestimar las últimas propuestas de la guerrilla.

1 de diciembre de 2015

Territorios desmilitarizados en donde los guerrilleros hagan el tránsito a la vida civil, el desmonte del Esmad y la reducción de la Fuerza Pública son algunas de las últimas propuestas de los delegados del equipo negociador de las Farc en La Habana.

Propuestas que han generado reacciones encontradas en Colombia y que este martes llevaron a la reacción del Gobierno con una declaración del general (r) Jorge Enrique Mora Rangel, uno de los hombres más fuertes del equipo negociador y la persona en la que, probablemente, más confían los militares y algunas personas que tienen reservas sobre los diálogos de paz.

“No estamos en este proceso para dividir el país, ni para hacer entrega de territorios ingobernables”, dijo el general, que nunca antes había tomado la vocería del equipo negociador. “Nuestra Constitución no es para reemplazarla en la Mesa. Al contrario, en ella se habla de una Colombia única e indivisible. Nunca hemos pensado en una Colombia fragmentada”.

Las Farc habían propuesto crear unos territorios especiales de paz desmilitarizados para que sus guerrilleros hicieran el tránsito a la vida civil en las zonas en las que tienen ‘influencia histórica’ con “regulaciones específicas sobre la organización política, económica, social, ambiental y de seguridad integral, participativa, autogestionaria y comunitaria”.

El general Mora también habló sobre las propuestas de las Farc acerca de reducir la Fuerza Pública o modificar su doctrina, y dijo que eran “aspiraciones” sin futuro.

“Deben tener absolutamente claro que el proceso que estamos adelantando no incluye reconvenciones, ni redefiniciones a la misión y presupuestos, al tamaño de las Fuerzas, tampoco a su organización”, agregó. “Las instrucciones que hemos recibido del señor Presidente de la República han sido claras y precisas”.

Sin embargo, Mora aclaró que una vez la guerrilla se reintegre a la sociedad y deje atrás la “doctrina de todas las formas de lucha”, el Gobierno y las propias instituciones harán, de forma autónoma, los cambios pertinentes “pensando en el futuro y bienestar de todos los colombianos”.