CÚRCUMA: EL SABOR DE LA TIERRA PUTUMAYENSE PARA EL MUNDO

Publicado 22-06-2018

Cúrcuma: el sabor de la tierra putumayense para el mundo

 

Simón Bolívar respira el entusiasmo de un emprendedor que ha encontrado el camino firme para conducir sus ideas por la vía de un proyecto productivo exitoso e innovador. Descendiente de la sabiduría indígena, el líder de Sabor Amazónico del Putumayo habla con orgullo de la empresa que hace 10 años soñó fundar en las entrañas de Campo Bello, una vereda de gente tranquila, trabajadora y amistosa, como él mismo la define.

El líder de esta Asociación dedicada al cultivo y la transformación de distintos productos, trabaja hoy para sacar adelante un nuevo sueño: llevar la cúrcuma del Putumayo a las mesas del mundo. “Ya somos 108 personas trabajando en esto, pero solo 18 trabajan con la cúrcuma. Lo mejor de nuestro proyecto es que es un proyecto innovador. Este es un producto nuevo en el Putumayo, con el potencial de producir tranquilidad y salud al consumidor”, explica.

Bolívar Jansasoy fue uno de los invitados a la Tercera Macrorrueda para la Reconciliación, encuentro que reunió a 35 emprendedores con 44 mentores y compradores en un espacio para las alianzas orientadas al fortalecimiento de proyectos productivos que le apuestan a nuevos comienzos en la región.

“Lo más importante es que nos tuvieron en cuenta”, asegura. “Nosotros ya tenemos una línea de producción y de transformación, pero si no se hace conocer es muy difícil avanzar y por eso fue tan importante conocer a estos personajes que quieren comprar y consumir nuestros productos, y ver el entusiasmo de los organizadores para dar a conocer a Putumayo. Es bueno tener amigos que quieran ayudarnos”.

Sabor Amazónico del Putumayo tiene las ventajas que le da la naturaleza, entre ellas la cercanía del río y la fertilidad de una tierra que produce plátano, maíz, caña, pimienta, entre muchas otras especies. No obstante, sus asociados han enfrentado la incertidumbre del capital, la infraestructura o el transporte, a lo cual se suma una preocupación: el relevo generacional de su labor.

“Tenemos algunos jóvenes de 19 o de 20 años y no queremos que dejen el campo. Por eso en las reuniones siempre tratamos de hablar con ellos y con sus padres, para que sepan que las cosas vienen poco a poco, con paciencia, amor y coraje”, explica el pausado emprendedor. 

Bolívar ha hecho la tarea. Terminada la Macrorrueda, retomó sus contactos para gestionar las cartas de intención y empezar a concretar las opciones de negocio planteadas en Mocoa. Él conoce bien las fortalezas de sus productos y sabe que al final, su proyecto productivo es también una apuesta concreta por la paz, no solo porque muchas de las familias que hoy integran su empresa lograron dejar atrás los cultivos ilícitos y reconciliarse con la naturaleza, sino también porque han aprendido a reconocer la fuerza de sus productos y a ver en los sabores de la tierra una empresa pujante para sus familias.

“Nosotros siempre cultivamos nuestros productos de manera natural. Todo lo hacemos con abono verde de los árboles, con mucha disciplina y amor, y eso es lo que hace que el producto sea preferido en cualquier mesa. Ahora queremos ser reconocidos a nivel nacional. Yo sé que nos va a ir muy bien y estamos convencidos de que podemos buscar el diálogo y unir el trabajo de todos para poder ganarle a la guerra”, concluye este amable emprendedor.

TE PUEDE INTERESAR

“Reconciliación significa crear sociedad nueva”
18-02-2016

Así se prepara el Ejército para el posconflicto
18-02-2016

FFMM en el posconflicto mantendrán la seguridad
18-02-2016

El Papa reclama diálogo y reconciliación
18-02-2016

Empresarios ofrecen aportar recursos por la paz
18-02-2016

“La justicia no puede ser ajena al postconflicto”
18-02-2016

COMENTARIOS