Empieza Nuevamente 
Cada año en Colombia, más de 16 mil jóvenes cumplen sanciones en el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes por estar vinculados a la comisión de un delito.

Las historias de esos jóvenes nos hablan de una gran deuda social. Sabemos que el 82% no ha terminado educación media. El 73% ha sufrido algún tipo de agresión en su entorno familiar y el 19% ha sido víctima del conflicto armado.

 

El programa NUEVAmente es una ruta de acompañamiento que prioriza necesidades, identifica talentos y conecta con oportunidades educativas y laborales para que los jóvenes renueven su modelo de vida al salir del SRPA.

Este proyecto es una apuesta concreta que hace tangible la misión de Reconciliación Colombia, invitándonos a dar un paso hacia el otro y, de este modo, a no comportarnos como lo dictan el miedo y los prejuicios.

Acompañamos a los jóvenes en 4 fases:

Vinculación

Caracterización de jóvenes y adolescentes en seis dimensiones:
1) Recursos personales.
2) Bienestar económico.
3) Salud y bienestar.
4) Vínculos emocionales.
5) Seguridad y condiciones socio demográficas.
6) Valores normativos

Adaptación

A partir de estos resultados, de manera conjunta, se construyen planes de vida con los participantes en donde se definen rutas individuales de trabajo.

Acompañamiento

El equipo de NUEVAmente de la mano de diferentes socios, acompaña los planes de vida en materia de educación, generación de ingresos, asesoría jurídica, bienestar e iniciativas sociales y trabajo con sus familias

Salida

Se realiza con cada participante una estrategia de salida a partir la identificación de elementos o criterios para valorar la culminación de la atención según los logros obtenidos en el proceso. Se pone en marcha la capacidad de agencia de cada uno de los participantes.

“Me dio tristeza de verme así y me hice una promesa a mí mismo: nunca más volver a dormir en la calle.”

Dulce se hizo experto en el arte del hurto. Esperaba con paciencia a sus víctimas en las esquinas, cerca de las universidades. Medía sus pasos, se escabullía entre las sombras y vendía fácilmente la mercancía que obtenía. Durante años, consiguió vivir de lo que robaba y se convirtió en un adolescente que sorteaba con facilidad los azares de la vida en las calles de la capital. Finalmente, en diciembre del 2016 fue aprehendido mientras robaba. En juicio, se decidió que pagaría su sanción con servicio comunitario, así que volvió a las calles. Tres meses después volvió a caer en flagrancia. Esta vez lo condenaron a un año de privación de la libertad en un Centro de Internamiento Preventivo del ICBF. Cuando llevas mucho tiempo tomando malas decisiones, a veces sólo hace falta poder ver otras opciones.
JAIME dulce